¿Qué es la zona climática CTE?
¿Estás pensando en reformar tu casa? Seguro que ya has empezado a mirar acabados, materiales y mobiliario. Pero si tus mejoras están relacionadas con el aislamiento, la sustitución de las ventanas o la reducción del consumo energético hay un factor que debes tener en cuenta desde el principio y que muchas veces suele pasarse por alto: la zona climática CTE de tu vivienda.
Conocer en qué zona climática se encuentra un edificio es clave para determinar sus necesidades energéticas. Este dato es fundamental para calcular cuánta potencia de calefacción o de climatización requiere tu casa, qué elementos de aislamiento se necesita para rehabilitar la fachada o qué ventanas elegir.
Pero ¿qué es exactamente la zona climática CTE? Es la clasificación que utiliza el Código Técnico de la Edificación para caracterizar las condiciones climáticas de un emplazamiento para establecer los requisitos térmicos y energéticos de un edificio y adaptar su diseño y construcción a las condiciones del lugar. Para ello, se tienen en cuenta factores como la radiación solar, la temperatura o la humedad.
El Documento Básico DB-HE Ahorro de Energía del Código Técnico de la Edificación (CTE) determina la zona climática de cada localidad mediante una tabla en su Anejo B que relaciona la provincia y la altitud.
El resultado se expresa mediante un código formado por una letra y un número que representan, respectivamente, la severidad climática de invierno y de verano.
- Letra: zona climática de invierno. Letras de A a E, siendo la A la zona más cálida y la E la más fría.
- Número: zona climática de verano. Números del 1 al 4, con el 1 como el más suave y el 4 el más extremo.
Así, una vivienda clasificada como C4 se encuentra en una zona de severidad climática de invierno C y de verano 4.
Zona climática de invierno y zona climática de verano
El código aporta información sobre las distintas zonas climáticas y los requisitos de construcción y diseño para optimizar el rendimiento energético y el confort térmico del edificio durante todo el año.
- La zona climática de invierno. Establece los requisitos de aislamiento térmico necesarios para minimizar las pérdidas de calor durante los meses fríos. A medida que el clima de invierno es más exigente, adquieren mayor importancia la calidad de los materiales de aislamiento o su espesor, la estanqueidad y un valor bajo de transmitancia térmica.
- La zona climática de verano. Está relacionada con las condiciones de calor y las necesidades de refrigeración. En estas zonas cobran especial importancia las medidas destinadas a evitar el sobrecalentamiento en los meses cálidos, como el uso de protecciones solares, la ventilación natural o la elección de materiales con baja absorción de calor.
Por eso, conocer la zona climática es crucial a la hora de tomar decisiones sobre el aislamiento térmico, el diseño de sistemas de climatización y los costes energéticos entre otros variables constructivas. Esto es especialmente relevante en viviendas con espacios bajo cubierta, muy expuestos a las condiciones climatológicas. Una zona donde hay que controlar de forma especial las ganancias solares, la condensación y las pérdidas de calor.
Las ventanas de tejado pueden ayudar a mejorar este aislamiento térmico y el confort gracias a sus características de acristalamiento, su capacidad para favorecer la ventilación y la posibilidad de incorporar accesorios de protección solar, como persianas, toldos y cortinas.
¿Cómo saber en qué zona climática CTE estoy?
Para saber en qué zona climática se encuentra tu casa puedes consultar la documentación del CTE DB-HE y su Anejo B, donde se establece la clasificación climática de las localidades en función de la provincia y la altitud.
También hay mapas y herramientas online para identificar la zona climática de cada municipio en España. Por ejemplo, el Mapa de poblaciones y Zonas Climáticas de España, publicado en datos.gob.es.
Zona climática CTE por municipios
Consultar la zona climática de un municipio puede resultar especialmente útil antes de comenzar una reforma o vas a construir una casa desde cero. Esta información ayuda a tomar decisiones relacionadas con:
- El aislamiento de fachadas, cubiertas y suelos: tipo de materiales, espesor, etc.
- Sistemas de climatización: calderas de condensación, bombas de calor o sistemas de aire acondicionado.
- La sustitución o mejora de ventanas: nuevas ventanas con mejor eficiencia energética o sustitución de elementos dañados como las juntas o manillas
- La elección de los acristalamientos: doble o triple según las necesidades del edificio
- La ventilación natural: distribución y ubicación de las aberturas para facilitar la renovación del aire.
- La instalación de protecciones solares: persianas, toldos o cortinas.
Conocer la zona climática CTE te permitirá tomar decisiones acertadas sobre el aislamiento térmico, la elección de ventanas o la instalación de protecciones solares.
¿Cuáles son las zonas climáticas según el CTE?
Son muchas los que hablan de 4 zonas climáticas, pero esto sería una forma errónea de explicarlo. El Código Técnico de la Edificación (CTE) no establece cuatro zonas, sino que su sistema combina dos variables para describir las condiciones climáticas: la severidad del invierno y la severidad del verano.
Por eso, las zonas climáticas se identifican mediante un código formado por una letra y un número. La letra indica la severidad climática en invierno, mientras que el número hace referencia a la severidad climática en verano.
¿Cuál es la zona climática de verano e invierno según el Código Técnico de la Edificación?
Las zonas de invierno se designan con las letras de la A hasta la E:
- A: Invierno muy cálido. Habitual en Canarias y zonas costeras de Andalucía.
- B: Invierno cálido. Por ejemplo, en buena parte de la costa mediterránea.
- C: Invierno templado. Como la costa atlántica o las zonas de interior de Andalucía
- D: Invierno frío. Característico de la meseta central, como Madrid.
- E: Invierno muy frío. Zonas de alta montaña o ciudades como Burgos, León o Huesca.
Las zonas de verano utilizan categorías numéricas del 1 al 4.
- 1: Verano suave, como en Cantabria o Álava
- 2: Verano cálido, La Rioja o Salamanca
- 3: Verano caluroso, Madrid, Tarragona, Valencia
- 4: Verano muy caluroso, Sevilla, Almería o Cáceres
Así, por ejemplo, una zona C3: nos habla de un invierno templado y un verano caluroso.
Zona climática CTE y eficiencia energética de la vivienda
La zona climática es un factor imprescindible tanto en los proyectos de reforma como en los de nueva construcción. El clima de un municipio influye en las necesidades energéticas de la vivienda: no se necesita la misma estrategia de climatización y aislamiento en una zona de invierno A, como Las Palmas de Gran Canaria, como en una E, como algunas zonas de Los Pirineos.
El Código Técnico de la Edificación tiene en cuenta la zona climática a la hora de establecer las exigencias de eficiencia energética de los edificios. Estas exigencias afectan a los distintos elementos de la envolvente térmica del edificio, como las fachadas, cubierta, suelos y ventanas.
Las ventanas tienen un papel especialmente relevante porque son puntos de contacto directo entre el interior y el exterior. Si están en mal estado o tienen unas prestaciones térmicas insuficientes pueden provocar hasta un 15 % de las pérdidas térmicas. Por ello resulta importante la elección de su acristalamiento, orientación, estanqueidad y protección solar.
Lo mismo ocurre con las ventanas de tejado que forman parte de la envolvente de la cubierta. Su comportamiento térmico tiene un impacto directo sobre el confort de la vivienda.
Las ventanas de tejado VELUX dejan pasar hasta el doble de luz que las ventanas verticales, y hasta tres veces más que los viejos tragaluces con cúpula de plástico, reduciendo la factura de la luz. Además, favorecen la ventilación natural y ayudan a reducir la humedad, mejorando la calidad del aire interior.
Todos los modelos VELUX contribuyen a evitar la pérdida de calor gracias a sus bajos valores de transmitancia térmica (la cantidad de energía que se pierde a través de una ventana). Además, es posible elegir el tipo de acristalamiento con el rendimiento térmico más adecuado para la zona climática en la que se encuentra la vivienda.
Aislamiento, ventanas y envolvente térmica
Cuando hablamos de la envolvente térmica nos referimos al conjunto de elementos que separa el ambiente interior de una vivienda de las condiciones climáticas exteriores. Incluye, entre otros, fachadas, suelos, cubiertas, ventanas y puentes térmicos.
Su función es actuar como una barrera de protección frente al frío, calor, lluvia o radiación solar. A través de sus distintos elementos pueden producirse procesos como la conducción, convección, radiación del calor, humedad o filtraciones de agua. Es por ello, que la envolvente es responsable de la mayor o menor demanda energética del edificio para mantener el confort interior.
Por eso, para que una envolvente funcione correctamente, es necesario considerar de forma conjunta el aislamiento, los acristalamientos, las carpinterías y la estanqueidad. Una solución bien planificada puede reducir la demanda energética y mejorar el confort de quienes viven en la vivienda.
Las ventanas de tejado favorecen la entrada de luz natural y contribuyen al confort y la eficiencia energética de la vivienda.
¿Cómo influye la zona climática CTE en una reforma?
Conocer la zona climática en la que se encuentra una vivienda resulta muy útil a la hora de llevar a cabo una reforma ya que ayuda a identificar qué mejoras del edificio pueden tener mayor impacto en el confort y la eficiencia energética.
Una misma solución no tiene necesariamente la misma importancia en todas las zonas de España. Por ejemplo, en una vivienda situada en una zona de invierno E, será imprescindible priorizar un aislamiento térmico exterior (SATE) para reducir las pérdidas de calor. En cambio, en una zona con una severidad de 3 o 4, habrá que prestar especial atención a la protección solar como soluciones de persianas, toldos y acristalamientos.
A la hora de llevar a cabo una reforma, el Código Técnico de la Edificación (CTE) establece que las reformas en edificios deben limitar su demanda y consumo energético en función de su zona climática y del alcance de la intervención. Si una vivienda situada en Sevilla, clasificada como B4, va a sustituir sus ventanas, habrá que tener en cuenta los requisitos aplicables a los huecos de la envolvente y elegir soluciones con vidrios y carpinterías eficientes que impidan que el calor exterior entre a la vivienda.
En concreto, el apartado HE 1 del Código Técnico de la Edificación, «Condiciones para el control de la demanda energética» se aplica a los edificios nuevos y a las intervenciones en edificios existentes que impliquen ampliaciones, cambios de uso o reformas. En estos casos, las actuaciones deben cumplir los límites y condiciones establecidos por el CTE, que tienen en cuenta las características climáticas del edificio.
Además, la zona climática puede ser relevante cuando una reforma busca acogerse a determinadas ayudas públicas para la mejora de la eficiencia energética. En la mayoría de estas subvenciones, te pedirán un certificado energético antes y después de la intervención, y en él debe aparecer la zona climática en la que está y se cumple con la establecido para esa zona por el CTE.
Ventanas de tejado y confort durante todo el año
Las zonas climáticas CTE se utilizan para establecer requisitos térmicos y energéticos en función del clima donde se ubica un edificio. Entre los elementos que deben tenerse en cuenta están las ventanas.
Las ventanas son uno de los puntos más débiles de una vivienda a nivel energético. Por ellas se escapa calor en invierno, entra calor en verano y, en muchos casos, también el ruido. Con la normativa el CTE se propone:
- Más control sobre el aislamiento térmico: se mide con el conocido valor U, que indica cuánta energía se pierde a través de la ventana. Cuanto más bajo es ese valor, mejor aísla.
- Más atención al tipo de vidrio: doble o triple acristalamiento, con características para el control del calor o reducción acústica, etc.
- Mayor importancia a cómo se instalan: importancia de la estanqueidad para evitar corrientes de aire y filtraciones de agua o evitar la fuga de calor en invierno.
Esta normativa también se aplica a las ventanas de tejado. Sustituir unas ventanas antiguas por modelos con mejores prestaciones puede mejorar el aislamiento y el confort del espacio, además de aportar más luz natural y facilitar la ventilación.
Los diferentes modelos de ventanas de tejado VELUX maximizan la entrada de luz. Esto permite aprovechar mejor la iluminación natural y reducir, en determinadas situaciones, la necesidad de iluminación artificial, ahorrando en la factura energética.
También es posible elegir el tipo de acristalamiento con el rendimiento térmico más adecuado para la zona climática en la que se encuentra la vivienda. La luz que atraviesa los cristales de las ventanas de tejado actúa como una fuente natural de calor, especialmente si las ventanas están orientadas al sur y aprovechan mejor la energía solar. En los días soleados de invierno, esto puede ayudar a reducir el consumo de calefacción.
Otro de los beneficios de confort y salud de las ventanas de tejado es su capacidad de ventilar los espacios. Por sí solas o combinadas con las ventanas de fachada, permiten eliminar el aire viciado, la acumulación de dióxido de carbono y el exceso de humedad, que puede dar lugar a la formación de condensación y moho.
Zona climática CTE Madrid: Un ejemplo práctico
Madrid es un buen ejemplo para entender por qué conviene considerar conjuntamente las condiciones de invierno y de verano.
Según el Anejo B del CTE DB-HE, la provincia de Madrid presenta diferentes zonas climáticas entre ellas C3, D3, D2 y E1. Esto es debido a la altitud a la que se encuentre cada municipio.
Para el municipio de Madrid, la clasificación indicada por el Anejo B es D3. Esto supone un invierno con temperaturas frías y heladas, mientras que en verano el calor llega a ser sofocante.
Al reformar una vivienda en Madrid hay que tener estas dos zonas climáticas y cómo cambian las necesidades de la vivienda a lo largo del año.
- En invierno, una envolvente con buen aislamiento y ventanas con buenas prestaciones térmicas pueden ayudar a reducir las pérdidas de calor y mantener una temperatura interior más estable.
- En verano, cobran especial atención las soluciones de protección contra el calor como persianas y toldos y una ventilación óptima.
Preguntas frecuentes sobre zona climática CTE
¿Cómo saber en qué zona climática estoy?
¿Cómo saber en qué zona climática estoy?
¿Cuáles son las 4 zonas climáticas?
¿Cuáles son las 4 zonas climáticas?
Las categorías 1, 2, 3 y 4 corresponden a la zona climática de verano. Pero no hay que confundirse con la clasificación climática del CTE que combina esta zona climática de verano con la de invierno representada por letras. Por eso aparecen códigos como E1 o D2.
Para tener en cuenta las zonas climáticas hay que mirar el conjunto de ambas. Por ejemplo, una vivienda en Sevilla con clasificación B4 nos habla de un invierno cálido y un verano muy caluroso.
¿Cuál es la zona climática de verano según el CTE?
¿Cuál es la zona climática de verano según el CTE?
La zona climática de verano se identifica con un número del 1 al 4 y representa la severidad climática de verano del emplazamiento. Siendo cada número:
- 1: Verano suave
- 2: Verano cálido
- 3: Verano caluroso
- 4: Verano muy caluroso
¿Cuál es la zona climática del CTE para Madrid?
¿Cuál es la zona climática del CTE para Madrid?
Según el Anejo B del CTE DB-HE, el municipio de Madrid está clasificado como D3, aunque dentro de la provincia de Madrid hay otras clasificaciones debido a las diferencias de altitud.
¿Qué significa que Madrid sea zona climática D3? Pues que el municipio sufre un invierno frío con bajas temperaturas y heladas, y un verano con temperaturas elevadas.
Por eso, una vivienda en Madrid debe estar preparada tanto para limitar las pérdidas de calor durante el invierno como para controlar la entrada de calor durante el verano.
