La ventilación natural mejora la calidad del aire, regula la temperatura y reduce el consumo energético. Por eso, diseñar cuidadosamente la disposición de las ventanas y las corrientes de aire permite crear hogares más saludables, confortables y sostenibles.
La ventilación natural aprovecha la acción del viento y el empuje térmico, es decir, la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior, para crear una renovación de aire eficaz.
2. Estrategias recomendadasVentilación cruzada, ventilación unilateral, efecto chimenea y uso de patios centrales ayudan en su eficacia.
3. Ventanas de tejadoAumentan la luz natural, mejoran la ventilación cruzada y potencian el efecto chimenea.
¿Qué es la ventilación natural?
Desde la antigüedad, se han utilizado las corrientes de aire y las diferencias de temperatura entre interior y exterior para renovar el aire. Hoy, este principio sigue siendo clave para mejorar la calidad del aire y el bienestar de los interiores.
Fuerzas motrices
La ventilación natural o ventilación pasiva se activa por dos fenómenos:
- Viento: genera diferencias de presión que empujan el aire hacia las habitaciones donde la presión es menor.
- Empuje térmico: el aire caliente de las habitaciones tiende naturalmente a subir y puede salir por las aberturas superiores, atrayendo aire más fresco desde abajo.
Por qué es importante la ventilación natural
Estas son las 5 razones principales para utilizarla:
- Mejora la calidad del aire: la mayoría de los contaminantes presentes en el hogar provienen del interior del mismo1. Una ventilación adecuada contribuye también a la salud ambiental, reduciendo los niveles de contaminantes como los COV, alérgenos o dióxido de carbono. De hecho, el Código Técnico de la Edificación (CTE) en España exige un caudal de ventilación mínimo en las viviendas para garantizar la calidad del aire interior y la salud de sus ocupantes (DB-HS 3).
- Controla la humedad previniendo moho y, reduciendo, de este modo, el riesgo de alergias2.
- Reduce los olores: la ventilación natural elimina el aire viciado y lo sustituye por aire fresco del exterior.
- Mejora el confort térmico: ayuda a regular la temperatura interior, aportando aire fresco, especialmente importante durante los meses más cálidos.
- Ahorra energía: reduce el uso de la calefacción y la refrigeración. La ventilación pasiva aprovecha un elemento natural, la corriente de aire, para mantener y mejorar el confort térmico y contribuir al ahorro energético.
Por último, pero no menos importante: el aire fresco ayuda a eliminar la sensación de pesadez que puede provocar el aire viciado y, por lo tanto, a mejorar el estado de ánimo3.
4 estrategias para ventilar la casa de forma natural
Conocer los tipos de ventilación es clave para aplicar la estrategia más adecuada según el clima, la orientación y la distribución de las habitaciones.
1. Ventilación cruzada
Se consigue abriendo ventanas en lados opuestos para permitir que el aire atraviese la estancia. Es un principio sencillo que aprovecha la diferencia de presión del aire creada por el viento y las diferencias de temperatura entre el exterior y el interior. Esta ventilación es especialmente importante en zonas climáticas que disfrutan de una brisa constante.
Factores para que sea eficaz:
- Trayectoria interior despejada para evitar reducir u obstruir el paso.
- Uso de elementos como patios,toldos o aberturas estratégicamente situadas que ayuden a enfriar el aire entrante y faciliten su movimiento a través de las habitaciones.
- La orientación del edificio con respecto a los vientos dominantes y de la capacidad de las aberturas para facilitar y dirigir los flujos de aire.
2. Ventilación unilateral
La ventilación unilateral se utiliza cuando las aberturas de una habitación se encuentran en una sola fachada.
Aunque menos eficaz que la cruzada, puede optimizarse de dos maneras:
- Utilizando aberturas altas y bajas para aprovechar el efecto chimenea.
- Incorporando elementos arquitectónicos que aceleren el paso del aire.
3. Efecto chimenea o ventilación térmica
La ventilación por efecto chimenea aprovecha la diferencia de presión entre la parte inferior y la superior de las habitaciones o viviendas.
El aire caliente, más ligero, asciende hacia las aberturas superiores, como las ventanas de tejado, mientras que las aberturas situadas más abajo dejan entrar el aire fresco: de este modo se crea un movimiento de aire vertical que favorece la ventilación natural.
Es especialmente eficaz en zonas con fuerte diferencia térmica entre día y noche. En estos casos, abrir las ventanas o puertas situadas más abajo durante la noche permite que entre aire fresco y reduzca la temperatura interior.
Recuerda que con las ventanas de tejado VELUX puedes generar el efecto chimenea incluso cuando están cerradas gracias a la aleta de ventilación.
4. Patio central
Actúa como un pulmón interior: el aire se expone a la luz solar, se calienta y asciende creando una succión que renueva el aire de las estancias que lo rodean. Además, aporta abundante luz natural.
VELUX Active with Netatmo acciona de forma automática ventanas de tejado, cortinas y persianas eléctricas o solares para lograr un clima interior saludable dejando entrar aire y protegiendo del calor.
Ventilación inteligente: Cómo automatizar para un resultado óptimo
VELUX ACTIVE with NETATMO, el sistema inteligente desarrollado por VELUX, mide la temperatura, los niveles de CO2 y la humedad en las habitaciones y regula automáticamente la apertura y el cierre de ventanas, persianas y cortinas para ventilar. E incluso, si no estás en casa, con la aplicación para smartphone siempre tendrás bajo control la calidad del aire interior.
En pruebas realizadas en Alemania, distintas configuraciones alcanzaron entre 1,5 y 5 ACH (Air Changes per Hour), superando ampliamente la tasa recomendada de 0,5 ACH.
Los mejores resultados se obtienen combinando:
- efecto chimenea + ventilación cruzada (5–6,5 ACH),
- solo efecto chimenea (4,5–6 ACH),
- solo ventilación cruzada (2,5–5,5 ACH).
En la Maison Air-et-Lumière, se alcanzaron valores de hasta 20 ACH en verano de 20124.
*Nota: la tasa de renovación de aire por hora se mide en ACH (Air Changes per Hour), que mide la eficacia de un sistema de filtración de aire dentro de un edificio.
¿Cómo optimizar la ventilación natural con ventanas de tejado?
Las ventajas de las ventanas para tejados son numerosas. Estas son las 5 principales:
1. Efecto chimenea más eficaz
Las ventanas de tejado aprovechan el efecto chimenea que se produce por el movimiento natural ascendente del aire caliente, más ligero que el aire fresco exterior.
2. Mejor ventilación cruzada natural
Combinadas con las ventanas laterales, aumentan la eficacia de la ventilación cruzada.
El aire fresco entra por las aberturas laterales, atraviesa el espacio y sale por las ventanas del tejado, creando un flujo que refresca y renueva el aire interior.
3. Control de la humedad y reducción de los contaminantes
Ayudan a controlar la humedad y a dispersar los contaminantes, como el dióxido de carbono, los compuestos orgánicos volátiles (COV) y los alérgenos.
Abrirlas, especialmente después de actividades que generan humedad, como cocinar o ducharse, es una forma eficaz de mantener el aire interior más saludable y limpio.
4. Mayor flexibilidad y control
Pueden abrirse según las necesidades para regular el flujo de aire, dependiendo del clima y de las preferencias personales.
Las ventanas eléctricas y solares llevan un sensor de lluvia integrado que cierra las ventanas automáticamente con las primeras gotas de lluvia, además de poderse controlar desde un móvil.
5. Mejora el confort térmico
Los áticos y, en general, todas las viviendas situadas bajo el tejado pueden calentarse rápidamente, sobre todo durante la temporada cálida.
Instalar una o varias ventanas de tejado ayuda a que salga el aire caliente y, por lo tanto, a controlar la temperatura interior.
Y una ventaja extra: las ventanas de tejado aportan más luz natural, reduciendo el uso de iluminación artificial.
La ubicación estratégica de las ventanas de tejado amplifica el efecto de la ventilación cruzada y potencia el efecto chimenea.
Ventilación natural y diseño de edificios
Aplicar un diseño inteligente en la distribución de ventanas, materiales y orientación permite optimizar la ventilación natural en viviendas y mejorar el confort interior.
Hay tres elementos que debes tener en cuenta:
1. Orientación del edificio
Cuanto más alineado esté con las direcciones predominantes de los vientos, mayor será la posibilidad de conseguir una renovación eficaz del aire.
2. Tipo y ubicación de las ventanas
Las ventanas bien orientadas e instaladas en la parte superior pueden amplificar el efecto de la ventilación cruzada, aprovechar la luz natural y crear una circulación de aire óptima.
3. Uso de materiales con alta inercia térmica
Permiten controlar las variaciones de temperatura y, por lo tanto, crear un clima interior más estable y confortable, además de aumentar la eficacia de la ventilación natural.
Ventilación natural y zonas climáticas
La ventilación natural es versátil porque se adapta a diferentes condiciones climáticas, desde climas cálidos a fríos, y permite crear soluciones adecuadas para diversos contextos.
Zonas templadas
Aprovechan las temperaturas nocturnas más frescas mediante ventilación nocturna cruzada contribuyendo a mantener una temperatura más agradable durante el día y a reducir el uso de los sistemas de aire acondicionado.
Zonas tropicales
Los climas tropicales, cálidos y húmedos, requieren sombra, protección frente a la lluvia y aprovechamiento del efecto chimenea para crear un flujo vertical y favorecer la renovación del aire.
Zonas frías
En estas zonas el principal reto es mantener una ventilación adecuada sin perder demasiado calor.
Las soluciones de ventilación natural en viviendas en zonas frías incluyen el uso de pozos canadienses o sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC), que precalientan el aire entrante gracias a la recuperación de calor, una solución también contemplada por el CTE para cumplir con sus exigencias de eficiencia y salubridad.
Caso práctico y aplicaciones
Comprobemos cómo se solucionan los problemas de ventilación en un caso concreto:
Edificios residenciales
Existen varias soluciones para dirigir los flujos de aire de forma óptima. Estas son las tres principales:
- Materiales con alta inercia térmica
Estos materiales tienen la capacidad de absorber, almacenar y liberar calor durante períodos de tiempo bastante largos.
- El hormigón puede absorber el calor durante las horas más calurosas del día y liberarlo cuando bajan las temperaturas.
- La piedra natural puede utilizarse en estructuras interiores o para revestir paredes con el fin de estabilizar la temperatura interior.
- Las paredes de ladrillo tienen una buena capacidad para acumular calor y ayudan a mantener un clima interior agradable.
- Las construcciones de tierra cruda, como el adobe o el pisé, ofrecen una excelente inercia térmica y son especialmente adecuadas para climas con grandes variaciones térmicas entre el día y la noche.
- Mobiliario y vegetación exterior
La vegetación y el mobiliario exterior pueden influir en la ventilación natural y el confort térmico, modificando el microclima alrededor de los edificios u orientando los flujos de aire.
- Los árboles, los setos y las plantas trepadoras proporcionan sombra y reducen la temperatura del aire que rodea los edificios. La vegetación también puede servir como cortavientos para reducir el efecto de los vientos fríos en invierno y hacer circular las brisas refrescantes en verano.
- Las pérgolas y las velas de sombra pueden crear zonas de sombra al tiempo que permiten que el aire fresco circule alrededor y a través de estas estructuras.
- Las paredes y los tejados vegetales pueden ayudar a refrescar el aire circundante y mejorar el confort térmico en el interior de la vivienda.
- Los estanques y las fuentes ayudan a bajar la temperatura del aire gracias a la evaporación.
- Diseño consciente desde el inicio
Prever la ventilación natural desde la fase de diseño de una vivienda tiene dos objetivos principales: mejorar el confort de las personas y reducir el consumo energético.
Retos y soluciones
Hay tres puntos a los que siempre hay que prestar atención.
1. Controlar la calidad del aire
La calidad del aire en el hogar puede verse afectada por los contaminantes externos, especialmente si vives en una zona urbana densamente poblada.
Por eso es importante estudiar cuidadosamente las aberturas de la casa, instalar filtros y decorarla con plantas de interior para purificar y mantener alta la calidad del aire.
2. Mantener la eficiencia energética
Encontrar el equilibrio adecuado entre la ventilación natural y la eficiencia energética es fundamental.
Para ayudarte a regular las temperaturas interiores, puedes informarte sobre el uso de materiales de cambio de fase (PCM) para utilizarlos también en tu hogar: los PCM son sustancias que absorben o liberan calor cuando cambian de estado físico, por ejemplo, de sólido a líquido.
Los PCM pueden utilizarse en los huecos de las paredes, suelos y techos, y también se pueden encontrar en sistemas de ventilación, revestimientos y pinturas.
3. Ruido y seguridad
Soluciones recomendadas:
- Ventanas con cierre multipunto para resistir las intrusiones.
- Rejas de seguridad
- Persianas con ranuras ventiladas.
- Sistemas de ventilación con seguridad integrada que impiden la apertura desde el exterior o incluyen alarmas en caso de intento de robo.
Fuentes
- The Indoor Environment Handbook: How to Make Buildings Healthy and Comfortable, Philomena Bluyssen, 2009.
- Bornehag, C. G., Blomquist, G., Gyntelborg, B., Nielsen, A., Pershagen, G. and Sundell, J. (2001) Dampness in Buildings and Health between Exposure to ‘Dampness’ in Buildings and Health Effects (NORDDAMP) Indoor Air, 11, 72 - 86.
- Sundell, J. (2004), On the history of indoor air quality and health, Indoor Air, vol. 14, no. 7, pp. 51-58.
- Favre, B., Cohen, M., Vorger, E., Mejri, O., Peuportier, B. (2013) Evaluation of ventilative cooling in a single family house (pp. 1–131).
- Wargocki, P., Alexandre, N., and Da, F. (2012) Use of CO2 feedback as a retrofit solution for improving air quality in naturally ventilated classrooms. In Proceedings of Healthy Buildings 2012.