Una nueva casa para una nueva forma de vivir
Marián, Rafael y su hija Alexandra, de 12 años, han vivido muchos años en un piso cerca de Santander. Y aunque tenía vistas maravillosas y mucha luz, había llegado el momento de dar un paso más.
Junto a un arquitecto empezaron a diseñar la casa de sus sueños. Una vivienda unifamiliar de una sola planta, rodeada de naturaleza y con grandes ventanales que dejaran entrar la luz a raudales. Un cambio que no respondía solo a una necesidad de espacio, sino a un deseo de una nueva forma de vida. La familia quería vivir más tranquila, cerca de un entorno natural y de todo lo que éste aporta: mayor concentración, mejor descanso y menos estrés.
Situada en Liaño, un pueblo cerca de Santander, la climatología condicionó muchas decisiones de la casa. Un clima húmedo, con nubosidad frecuente y precipitaciones abundantes durante todo el año, reclamaba maximizar la luz natural mediante grandes ventanales.
Sin embargo, cuando la construcción ya estaba avanzada, detectaron que la luz que entraba no era suficiente. Pese a las grandes ventanas de pared, había espacios mal iluminados. Fue entonces, cuando al arquitecto les propuso la instalación de ventanas de tejado VELUX. Tras una asesoría experta, la familia descubrió cómo VELUX podía transformar su hogar y su vida diaria.
Se colocaron siete ventanas de tejado eléctricas distribuidas en el dormitorio principal, la habitación de la hija y el salón abierto a la cocina. La luz cenital llegaba a zonas donde no lo hacían las de fachada. La transformación fue inmediata. Ahora sí, era la casa de sus sueños.
Marián, Rafael y su hija Alexandra han diseñado su nueva casa dando prioridad a la luz natural, ventilación y confort con el objetivo de empezar una nueva forma de vida.
Las ventanas de tejado llegan a aquellos rincones que las ventanas de fachada no alcanzan, realzando muebles y colores y dotando de personalidad a las estancias.
Las ventanas de tejado, además de añadir más luz natural, te permiten tener vistas increíbles del entorno natural y crear un hogar más eficiente energéticamente.
La iluminación adecuada para cada espacio.
Se instalaron siete ventanas de tejado eléctricas. Los propietarios eligieron ventanas con marcos de poliuretano por su bajo mantenimiento. No querían soluciones de madera para no tener que preocuparse por su mantenimiento continuo, más aún, cuando las ventanas están situadas a mucha altura, fuera del alcance de la mano.
La zona principal de la vivienda es un espacio abierto que une salón y cocina. En la zona de cocinado había muchas sombras, dificultando las tareas diarias. Con las ventanas de tejado, el espacio se volvió cálido y acogedor perfecto para cocinar en familia de forma segura.
En el salón, las ventanas de tejado añadieron un plus estético, además de amplitud visual, calidez y una intensidad de luz que va evolucionando a lo largo del día, favoreciendo el ritmo circadiano.
Los dormitorios también se beneficiaron del cambio, especialmente el de su hija Alexandra. A sus 12 años, esta joven apasionada de las matemáticas y situada en el octavo puesto a nivel nacional en España, necesitaba un espacio luminoso y tranquilo para concentrarse y crecer. Crear el entorno adecuado era fundamental para cuidar su potencial.
En el diseño de la ubicación de las ventanas de tejado se priorizó el iluminar la zona de cocción y preparación de alimentos para una mayor seguridad. Además, ayudan a eliminar humos y malos olores.
La luz natural que entra por las ventanas de tejado ayuda a aumentar la concentración, la productividad y la fatiga visual.
Máximo control al alcance la mano
La vivienda cuenta con techos altos, por lo que las ventanas de accionamiento eléctrico eran la solución ideal. Además, gracias al sensor de lluvia integrado, las ventanas se cierran automáticamente al detectar las primeras gotas, lo que era una cuestión importante para la familia teniendo en cuenta que en esta zona de España son muy habituales las lluvias, incluso después de un día soleado.
La ventilación natural era una prioridad, con lo que las ventanas de tejado se tenían que abrir de forma fácil. La mejor solución: el accionamiento eléctrico con control a distancia. Al abrirlas, combinadas con las ventanas de fachada, se consigue una ventilación idónea gracias al efecto chimenea. El aire se renueva rápidamente logrando un hogar más saludable y agradable.
Para aumentar aún más el confort, los propietarios decidieron instalar cortinas y persianas exteriores. Las cortinas VELUX atenúan la entrada de luz, mientras que las persianas reducen el calor en verano, protegen del frío y oscurecen. Además de estas propiedades, Marián y Rafael, eligieron las persianas VELUX por su grado adicional de protección contra robos.
Las persianas VELUX ofrecen excelente protección térmica, oscurecimiento óptimo y mayor seguridad
Las cortinas VELUX optimizan el confort al atenuar la luz y aumentar la privacidad.
Un cambio a la altura de sus expectativas
La construcción de la nueva casa de Marián y Rafael no solo es un cambio de vivienda para ganar metros, sino una nueva forma de vivir. La casa se ve luminosa, acogedora y amplia, tal y como lo habían soñado.
Además, su hija Alexandra tiene el entorno ideal para seguir con sus estudios. Ha encontrado un lugar luminoso y tranquilo para concentrarse y seguir desarrollando su potencial con los estudios.
Aunque al principio tenían dudas, como cualquiera que inicia una obra, consiguieron la tranquilidad gracias a los expertos de diseño e interiorismo de VELUX. Las ventanas de tejado, que no formaban parte del diseño inicial, han acabado convirtiéndose en el elemento que da sentido y alma a la vivienda.
La historia de Marián, Rafael y Alexandra demuestra cómo un cuidado diseño de la luz natural, puede transformar no solo la casa, sino también la vida de quienes la habitan. Las ventanas de tejado VELUX han sido clave para crear un hogar más saludable, eficiente y lleno de vida.