Mejorar el aislamiento de ventanas es clave para aumentar el confort térmico y acústico, optimizar la eficiencia energética y ahorrar en las facturas. Descubre cómo evaluar el estado de tus ventanas y qué soluciones aplicar para mejorar su rendimiento.
Analiza señales como corrientes de aire y condensación que indican que tus ventanas necesitan mejorar el aislamiento.
2. Soluciones para mejorar el aislamientoDesde la sustitución de las juntas hasta nuevos cristales o aislantes térmicos para ventanas, descubre materiales y técnicas que proporcionan protección acústica, aislamiento térmico y una instalación eficiente.
3. Equilibrar costes y beneficiosElige los materiales y las intervenciones según tu presupuesto, el rendimiento deseado y el estado de las ventanas. Invertir en soluciones que ayuden a aislar la casa del frío, como persianas exteriores, cortinas aislantes o doble acristalamiento, puede amortizarse rápidamente en ahorro energético.
¿Por qué es importante aislar las ventanas?
Un buen aislamiento ofrece tres ventajas principales:
- Mayor confort térmico, reduciendo problemas de humedad que pueden afectar a la vivienda y a la salud
- Ahorro energético y las ventanas mal aisladas pueden causar entre un 25 % y un 30 % de las pérdidas de calefacción en invierno, aumentando drásticamente el consumo.
- Mejor protección acústica creando un entorno más tranquilo y silencioso.
Por estos motivos es esencial revisar regularmente el estado de las ventanas, especialmente si son antiguas.
4 señales de un aislamiento térmico deficiente
Presta atención a estas señales que indican problemas de aislamiento:
- Si tu casa sigue estando fría en invierno y calurosa en verano, a pesar del uso de sistemas de calefacción y refrigeración.
- Presencia de corrientes de aire.
- Condensación en los cristales: indica un problema de ventilación o aislamiento deficiente y puede provocar la aparición de moho, perjudicial tanto para la casa como para tu salud.
- Ruido exterior que no se reduce con las ventanas cerradas.
Un correcto aislamiento de las ventanas mejora el confort térmico, acústico y supone un ahorro en las facturas energéticas.
Cómo aislar ventanas correctamente
Existen varias estrategias que solucionan el problema de cómo aislar una ventana del frío, desde medidas sencillas hasta intervenciones más complejas. Todas ellas se agrupan en dos que garantizan un aislamiento de ventanas eficiente: desde el interior y desde el exterior.
1. Aislamiento térmico desde el interior
Desde el interior puedes hacerlo con medidas sencillas y económicas como:
- Sustituir las juntas
- Aplicar una película adhesiva aislante en los cristales
- Rellenar los huecos entre el marco de la ventana y la pared con espuma de poliuretano expansiva y rematar las juntas con un sellador elástico.
Aislamiento térmico de las ventanas desde el exterior
Desde el exterior se puede:
- Reducir los puentes térmicos alrededor de los marcos instalando persianas y contraventanas y reforzando el sellado con juntas o espuma aislante.
- Mejorar el sellado exterior del marco con la fachada, una intervención que suele realizarse junto a la instalación de un sistema SATE (Aislamiento Térmico por el Exterior) para eliminar completamente los puentes térmicos. Esta tarea puede resultar compleja y es recomendable consultar a un profesional para una instalación eficiente.
5 técnicas de aislamiento de ventanas
Algunas intervenciones básicas incluyen cambiar juntas, instalar persianas y sellar ventanas por dentro, pasos clave para aumentar el confort en el interior de la vivienda. Su elección dependerá del tipo y estado de tus ventanas y del coste del proyecto.
1. Cambiar las juntas
Con el tiempo, la mayoría de las juntas se deterioran, ya sean de espuma, goma elástica, silicona o metal, y el desgaste puede provocar pérdidas de calor y filtraciones de agua.
Cambiar las juntas es una tarea de mantenimiento sencilla que puedes realizar tú mismo.
2. Aislar los cristales de las ventanas
- Aplicar una lámina adhesiva aislante a los cristales.
Se aplica directamente sobre el cristal. Es una solución económica y práctica. - Instalar una doble ventana o una contraventana interior
Añadir un segundo cristal a las ventanas simples mejora el rendimiento térmico, aunque no alcanza los niveles de aislamiento de los cristales dobles.
4. Añadir cortinas aislantes a las ventanas
Las cortinas fabricadas con materiales aislantes actúan como barrera y también mejoran el aislamiento acústico.
Puedes elegir modelos opacos si las ventanas no tienen persianas.
Las persianas exteriores aíslan del frío en invierno y protegen del calor al bloquear el calor exterior antes de que llegue al cristal de la ventana.
5. Instalar persianas y cortinas de oscurecimiento
Las persianas y cortinas de oscurecimiento te protegen de la luz, mantienen tu privacidad y actúan como pantalla térmica.
Elige cerramientos oscurecedores con un alto coeficiente de resistencia térmica, es decir, la capacidad de oponerse al paso del calor: cuanto más alto sea, mejor mantendrá el cerramiento el calor en casa durante el invierno y te protegerá del calor exterior en verano.
En el caso de las ventanas de tejado, puedes elegir persianas eléctricas y solares y la solución inteligente VELUX Active with Netatmo, que activa automáticamente las persianas para protegerte del calor excesivo.
Sustituir las ventanas
La solución más eficaz para lograr ventanas aisladas es sustituir las ventanas antiguas por ventanas de nueva generación, eligiendo modelos que ofrezcan un excelente aislamiento térmico y acústico.
En el ático, las ventanas de tejado VELUX y las persianas te permiten controlar la iluminación y la ventilación natural, y te protegen del frío, el calor y las inclemencias del tiempo.
Antes de elegir tus nuevas ventanas de tejado, evalúa el material y el tipo de acristalamiento en función del rendimiento térmico y acústico: las ventanas de tejado VELUX están disponibles con diferentes tipos de acristalamiento, entre los que puedes elegir el que mejor se adapte a tus necesidades.
¿Cómo saber qué modelo de ventana de tejado elegir? Lee nuestro artículo: ¿Cómo elegir el modelo de ventana?
¿En qué fijarse al elegir una ventana nueva? Los tres datos clave
Al sustituir tus ventanas, no solo importan el material del marco o el número de cristales. Fíjate en estas tres cifras que definen su rendimiento:
- Transmitancia térmica (Valor U): Mide la cantidad de calor que se escapa a través de la ventana. Cuanto más bajo sea el valor U, mejor será el aislamiento. Una ventana eficiente debe tener un valor Uw (de toda la ventana) lo más cercano posible a 1.0 W/m²K o inferior.
- Factor solar (Valor g): Mide la cantidad de calor solar que entra por el cristal. En climas cálidos o con veranos intensos como en gran parte de España, interesa un valor g bajo para evitar el sobrecalentamiento. En climas muy fríos, puede interesar un valor g más alto para aprovechar el calor del sol en invierno.
- Permeabilidad al aire (Clase): Mide las infiltraciones de aire con la ventana cerrada. Se clasifica de Clase 1 (peor) a Clase 4 (mejor). Una ventana de Clase 4 es prácticamente estanca.
3 criterios para evaluar cuánto invertir en el aislamiento
Considera estos tres aspectos:
1: Coste del aislamiento
El coste total depende del tipo de intervención elegida. Las juntas o cortinas son económicas y fáciles de instalar, mientras que las soluciones más complejas, como sustituir el acristalamiento, requieren una mayor inversión, pero también garantizan un mejor rendimiento.
Ten en cuenta que, al sustituir las ventanas antiguas por otras de alta eficiencia energética, puedes beneficiarte de ayudas de los fondos europeos NextGeneration (gestionadas por tu Comunidad Autónoma) y de deducciones de hasta el 60 % en el IRPF. Consulta los planes vigentes.
2: Prestaciones deseadas
Cuanto mayor sea el nivel de aislamiento térmico y acústico deseado, más complejo y costoso podría ser el trabajo.
3: Complejidad de la intervención
Dependerá del número, tamaño y tipo de ventanas, así como de la facilidad de acceso para trabajar sobre ellas y de las habilidades necesarias para cada tarea, como cambiar los cristales o sustituir todas las ventanas.
Una vez identificada la solución adecuada, solicita varios presupuestos a profesionales del sector, compara los servicios y los costes y evalúa los beneficios a largo plazo de tu inversión.