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Los cuartos para niños y adolescentes cumplen muchas funciones de día y de noche – sobre todo cuando están creciendo. De día y de noche el cuarto se usa para jugar, descansar, trabajar y dormir. La necesidad de luz – tanto de día como artificial – abarca desde un cuarto bien iluminado para jugar y retozar en el suelo hasta rincones acogedores con luces tenues y oscuridad total para dormir profundamente durante la noche.
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Varios estudios demuestran los efectos positivos de la luz natural en la salud y en el bienestar, con una influencia significativa sobre la motivación, la capacidad de concentración, e incluso la estimulación del aprendizaje de los niños en las escuelas.
Buena iluminación en el cuarto de juegos
- La luz del sol agrega calidez al juego infantil.
- Las cortinas o persianas permiten controlar la entrada de iluminación natural para crear atractivos colores y dibujos en la habitación y darle a su hijo/a algo para mirar antes de dormir.
- Las cortinas de oscurecimiento aseguran sueño ininterrumpido durante las iluminadas noches de verano y amaneceres.
- Una luz de trabajo adecuada es sobre todo importante para niños mayores que pasan mucho tiempo frente al ordenador, ya sea haciendo la tarea escolar o jugando.